Contamina entre el 50% y el 90% menos que los gasóleos tradicionales. La posible solución al futuro de los coches diésel puede estar ya en el mercado: la compañía petrolera Neste acaba de presentar su combustible Neste MY Renewable Diésel, realizado a partir de materias cien por cien renovables.
Desde la empresa finlandesa explican que el proceso de combustión es mucho más eficaz y limpio con este combustible. En su emisión, libera el 33% menos de partículas finas, el 9% menos de óxidos de nitrógeno, el 24% menos de monóxido de carbono y el 30% menos de hidrocarburos.
Además, la compañía asegura que las emisiones de gases con efecto invernadero con esta combustible son inferiores incluso a las de un coche eléctrico. Según cálculos generales de la compañía petrolera, sus índices serán de 24 g/km frente a los 28 g/km que emite un eléctrico, gracias a sus grandes cantidades de cetano.
Este producto será compatible con todo tipo de vehículos diésel y sus beneficios en la reducción de emisiones se notarán especialmente en aquellos con motores más antiguos.